Se Habla Venezolano
Por María Eugenia Pardo-Ibarra
Soy así, que voy a hacer
Viajando de Leuven a Tervuren (Bélgica), mi sobrino Gonzalo de 4 años me dio una lección que jamás olvidaré, porque uno es quien es dondequiera que esté y dondequiera que vaya, no importa la edad. Para hacer corta la historia, íbamos en un primoroso auto alemán por unos senderos campestres iluminados por un sol muy tímido que luchaba por alumbrarnos el camino, luego de almorzar comida típica belga, comprado tulipanes holandeses y cambures ecuatorianos, cuando Talito dijo a mi oído: “Tía ¿te acuerdas?”
Y comenzó a cantar: “Llevo tu luz y tu aroma en mi piel”, la primera estrofa de la canción “Venezuela” con la que su querida Abuela Yiya le arrullaba el sueño cuando vivía de bebé en nuestra Caracas, natal. De más está decir que cantamos, lloramos y guapeamos hasta el final de la canción y fue maravilloso ser parte de los cinco Venezolanos que acompañamos el canto de un niño que a pesar de la distancia, lleva “el cuatro en el corazón”.
Vengamos de donde vengamos, estemos donde estemos, compartimos una situación común que quizás nunca nos la planteamos alguna vez: somos emigrantes. Para quienes crecimos a la sombra de nuestra idiosincrasia y tradiciones, en el terruño donde nuestras familias estuvieron asentadas por dos o más generaciones, era común quizás ver al español, al portugués, al italiano, al asiático, como el foráneo que siempre, o no hablaba nuestro idioma perfectamente, o que celebraba otros días que no eran los nuestros, o que comían lo que para muchos era accesible en un restaurante de otra nacionalidad o que tenía costumbres hogareñas que nos llamaban la atención.
También muchas de las colonias con las que interactuábamos tenían clubes o asociaciones que representaban sus culturas en bailes, fiestas y eventos que nos eran atractivos por lo novedoso y así fuimos creciendo, en un melting pot sano y sin muchas complicaciones que nos hizo tener amiguitos (as) con apellidos tan diversos como Pisanno, Fung, Villamadrid, De Sousa, Spano, Da Costa, Goncalves, Bosh, Pérez Castañeda o cualquier otro que sonaba a Europa o a Asia.
Así, fuimos aprendiendo a mezclar el sabor del chorizo con el del autóctono plátano pintón, asimilamos la pasta napolitana como propia, el pasticho es el plato del día de muchos de nuestros restaurantes, las panaderías con el café y los pastelitos con crema batida son parte de nuestro mundo y no hay lugar donde unas lumpias, un chop suey, una paella, una pizza o un roll de sushi no sea conocido, bienvenido y saboreado con un auténtico apetito que de fronteras, no conoce.
Los Giuseppe pasaron a ser Pepes, Joseítos o Joselos, las Antonias pasaron a ser Toñitas, las Leonildes, Nildes, Elissabettas, Bettys y los Inácios, Nachos. Los Chan, Chin o Chun eran, ¡Epa Chino, ven acá!. Crecimos en una plataforma multicultural que nos era natural, porque los latinoamericanos somos producto de un mestizaje tan prolijo que nos ha hecho una raza única, indescriptible y definitivamente poderosa en nuestras fronteras y en otras latitudes.
Pues resulta que ahora, las razones más diversas nos han llevado a otros países. Ahora somos los extranjeros contemporáneos que luchamos por mantener nuestras costumbres, recuerdos y valores en unos espacios que no nos son tan familiares. Con climas tan diversos como duros de asimilar y de sobrellevar. Pasamos de nuestros sabrosos rayos de sol tropicales a nevadas que nos entorpecen la puerta de salida de la casa. Así, encontramos un ajiaco divino en Nueva York, congrí en Minesotta y unas arepas caraqueñísimas en Bruselas.
Nuestros hijos están celebrando fechas que tenemos que ir aprendiendo, entendiendo y celebrando con el tiempo. La barrera del idioma nos traspasa los límites del sano y sabroso entendimiento del entorno y comenzamos a imaginar cómo sería la vida si la vida no nos hubiera llevado a emigrar. Vemos a nuestro alrededor y encontramos razones que hacen que el sacrificio y la partida, valgan la pena: estabilidad, libertad, seguridad personal, sensación de vivir y tener futuro, y muchos de los mitos del sueño de la realización cumplidos o por cumplir.
Sin embargo, en nuestros más íntimos pensamientos, distamos de sentirnos como aquél señor italiano que vivía cerca de mi casa en Caracas, o de la Señora Española que era la Modista de mi Mamá en el Club Canario, o del Papá de mi amiguita del Colegio que tenía un automercado, chino, frente al consultorio donde mi Mamá ejercía la Medicina, o como mi recordado Joaquím, el Portu de la panadería en la que tantas mañanas me comí un cachito y me tomé un café.
Confieso que nunca me preparé para esto, porque me sentía muy cómoda y segura en mi país de origen, Venezuela. ¿Las razones? Ja, comentarlas sería redundante. Yo soñaba con que mis hijas se graduaran en el Colegio donde yo estudié, donde mi hermana estudió, donde mi cuñada estudió, donde mi concuñada estudió, donde mis amigas estudiaron y mil cosas más. Lamentablemente no se nos dio.
Ahora, para visitar a mi Hermano y a mi Cuñada, tengo que viajar más de 24 horas para recibir un abrazo cálido en el frío de Bruselas y ver a mi Talito, a Hannah y a Tanya por unos cuantos días. Para ver crecer a mis sobrinos, tengo que ir al pie de la tecnología para tener webcams, teléfonos VOIP y todo lo que tenga que ver con acercarme a mis afectos aunque no los pueda tocar. Conseguir los productos de mis platos culinarios no tiene precio ni fecha en el calendario y sentir un huequito en el estómago cada vez que pienso en que compré un terreno en un cementerio local me hace recordar a mi adorado Gonzalito cantar: “Y si un día, tengo que naufragar, y el timón rompe mis velas, enterrad mi cuerpo cerca del mar, en Venezuela”…
Pues si, amigos. Somos emigrantes. ¿Qué se le va a hacer?.
Dicho en Venezolano: Palante es Pa’llá. Y Pa’llá es para donde vamos!
VIVA VENEZUELA LIBRE.
Friday, March 14, 2008
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26 comments:
He pasado por varios estados leyendo este post.
Primero, imaginarme a Gonzalo cantando esa primera línea de "Venezuela", me puso blandita... Porque es una canción que siento muchísimo, cada vez que la escucho se me hace un nudo en la garganta. Y venir además de un niño de 4 años que está al otro lado del mundo, pues... te imaginas...
Segundo, toda tu descripción de los amigos con apellidos europeos, me sonó tan familiar, tan mía, tan de todos los venezolanos, que siempre tuvimos las puertas abiertas...
Y el final, lo del cementerio en otro país, me hizo pensar en algo que no había pensado: si bien no tengo planes inmediatos de abandonar mi país, no lo descarto como opción; siempre repito que amo esta tierra y que sólo viviría en otra parte por mera necesidad, pero nunca había pensado en cómo sería morir en otra parte... No digo lo del cementerio porque yo no quiero que me entierren, así que da igual; pero nunca había pensado siquiera en la posibilidad de que lo último que vean mis ojos no sea ESTA TIERRA, sino otra...
Me voy pensando... Mucho...
ay Maru me contenta que la hayan pasado bien. Que hayan vivido y compartido nuestro día a día.
Gracias a ustedes también por recordarle a Gonzalo y a Hannah que hay tios/as, primos/as, abuelos/as...
Porque yo como madre me encargo de sembrarles en el alma con esas arepitas domingueras, empanaditas rebuscadas, gaitas dicembrinas y el ....ennnn Veeeenezuela de su abuelita Yiya de donde venimos y quienes somos como tu bien describes.
...simplemente es asi, vayamos donde vayamos, siempre seremos
V E N E Z O L A N O S.
Yo le pido a Dios que al menos ellos algún día puedan regresar, así como regresaron muchos de esos hijos de apellidos que sonaban a países europeos. Buuueeeno y si tambien lo podemos hacer nosotros mejor. (jeje)
Feliz fin de semana y espero que el jet-lag haya mejorado. Nos vemos pronto.
amiga estoy aqui en venezuela y no me he movido te leo y no puedo aguantar el tarugo en la garganta y el orgullo de ser venezolano, abrazos...
Ayyyy Maru este artículo es tan sentido... sentí el corazón chiquitico!!!
Como nos cambia la vida cuando salimos a buscar mejor vida en otros lugares!!!
Antes algo tan común tan de dia a dia como una lata de diablitos-q lo odiaba en Vzla- ahora son como joyas ...
Ojala todos algun dia podamos volver y hacer una GRAN FIESTA...
No perdamos la FE!!!
Siempre lo he dicho, la emigración no es rentable...
Claro que no se hace por gusto,
Las familias en muchos casos, se desperdigan, unos, como en el caso de mi familia, están enterrados, separados, en distintos países, hijos y hermanos, padres.. Van adquiriendo distintas nacionalidades y llega un momento que con los años se acentúa la separación, la diferencia de culturas, de forma d pensar.
Se emigra por obligación, habría que pedirles cuentas a los politicos que han robado y desangrado, expoliado o por dárselas de salvadores de La Patria, la han hecho inhabitable.
Algún día tendrán que responder...
Al menos tengo esa esperanza.
Salud, Genín
Maru... no sé si es porque hoy he estado particularmente sensible, pero este artículo me hizo soltar tres lagrimitas... qué bellas tus palabras, como siempre... y dan MUCHO que pensar a los que seguimos aquí y a los que ya no estásn pero permanecen...
Se te quiere en Concepcionista, en nifutino (aunque ya no esté en ni fu), en caraqueño... se te quier -y mucho- en Venezolano...
Un abrazo!
Y por cierto, no era Venezuela sin mordaza?
Ya no tenemos tierra...y muy a pesar de eso,mis hijas que ya tienen mas tiempo aquí que el que tenían en Venezuela,y a pesar de tener su nacionalidad holandesa y demás se niegan ROTUNDAMENTE a ser HOLANDESAS,ella cuando les dices algo saltan y dicen "YO NO SOY HOLANDESA SOY VENEZOLANA"..que arrecho,no? es así como que la raíz se quedo clavada en el corazón
Mariale,sabes mi viejo se fue a Venezuela cuando la guerra en España, como miles...y después de 40 y tantos años en Venezuela,presintió su muerte y zasss se monto en un avión y se vino a morir en su tierra...creo que para precisar un poco te diré que se vino un 5 de Marzo,llego el 6, lo hospitalizaron el 7 y murió el 8...al parecer nuestras raíces son mas fuertes que el odio.
Ale, yo creo que si me tocara irme a otro país, sentiría la misma necesidad que sintió tu papá al final de sus días: regresar al punto de origen.
Este articulo Mari, es muy especial. Gonzalo refleja el sentir de muchos venezolanos que estamos en el exterior por la razon que sea. Asi estemos en la conchinchina, siempre llevamos a la pequena Venecia grabada en nuestra mente y corazon.
Que bueno que hayas regresado con bien!
... y sigue adelante como lo has venido haciendo, Hablando Venezolano.
Ah no mijita! Yo cada vez que te leo, moqueo.
Además, extrañamente, yo que soy hija de emigrantes, me siento muy venezolana y no me quiero ir ni de broma a la tierra de mis padres.
Mientras pueda aquí me quedo, aunque mis hijos sueñen con volar.
Que Viva!!!!!!!!!!!!!!!!
Y que vivan TODOS los venezolanos que llevan a su tierra en el corazón...
Te quiero mucho!!!
Que Viva!!!!!!!!!!!!!!!!
Y que vivan TODOS los venezolanos que llevan a su tierra en el corazón...
Te quiero mucho!!!
Es así, debemos saber y entender que es así y tratar de sacar lo mejor de todo. Un abrazo grandote y estoy contenta que hayas pasado estos días con tu familia, tan cerquita que estuvimos... :( besos.
Vaya Maru, me conmoviste hasta las lagrimas...
...en 1998, para mas señas en Junio, me toco pasar mi cumpleaños en Mexico, en donde pase casi 15 días...
...recuerdo que habia una cumbre de presidentes, estaba en el zocalo cuando un grupo venezolano interpreto la canción...
...disfrutaba de ella cuando de la nada salio un venezolano residente agitando una bandera y gritando:"viva mi país"... lloré de la emoción y supe que no puedo dejar esta tierra...
...que necesito vivir en esta ciudad donde parece que nada funciona, pero que en el fondo es mi ciudad...
Un Abrazo Maru, se te quiere...
Maruuuuuuu!!, Me contenta saber que la pasastes muy bien en brusela,esta de mas decir que se extraño mucho por estos lares.
Me arrugastes el corazon con tu articulo y el solo imaginarme a tu sobrino cantando esa cancion se me llenaron los ojos de lagrimas.
Que rico es ser Venezolano!!
Un Abrazote.
Luis Alberto desde Toronto
Ay Maru...que bien lo has escrito... digame yo que me sonaba en el mismo apartamento donde creci... me acuerdo que tenia en mente comprarle otro a mis papas pero de ese a mi no me sacaban...y mira para donde me trajo el rio... de Caracas pa Miami, de Miami pa Paris de Paris pa Bruselas... Lo mas duro es cuando te sientes extranjero en tu propia tierra...tu todavia estas fresquita...pero algun dia iras a Venezuela y te costara reconocerla...y aunque ames sus playas, extranes a su gente...siempre tendras esa sensacion de ser extranjero...
Lo que dice es Maie es muy, muy, muy cierto...
Uno extraña su tierra pero cuando regresa despues de mucho tiempo se siente como extraterrestre.... es una sensacion muy rara...
a tragarnos la nostalgia y la tristeza....
pero también hay alegrías y satisfacciones y siempre tratar de que éstas sean más numerosas que las primeras.
esa es la vida nuestra, no es fácil ser inmigrante, pero todo sea por el bien de nuestras familias.
un beso ♥
Nose que pasó con mi comentario, no salió publicado, de todas formas me encanta que la hayas pasado bien, muy bien en compañía de tu hermano, cuñada y sobrinos. Sé muy bien lo que eso se aprecia. Mis padres vinieron, se quedaron y se fueron, retornaron a su país 35 años después. Mis hermanos afuera. El abuelo, por Mirla, dice mucho...
Un beso y cariños
Guado, entiendo tanto y a la vez tan poco, veo tanto de mi y a la vez nada...
Pero conozco el sentimiento, un poco. Es dificil pero como siempre digo mientras valga la pena no es imposible..
SaludoS
Una pregunta, cómo hago yo para ir al otro blog, porque tengo acceso denegado?
Saludos!!
MAru, MAru, MAru!
Tu Gonzalo me trae a mi sobrino, quien no nació en Venezuela por situaciones que tienen que pasar.
A mi hermano, quien partió de aquí, se le siente la nostalgia cuando nos llama hasta cinco o seis veces al día, porque esta mucho mejor, pero con restricciones que lo alejan de lo que más ama!
Cada dñia son más quienes parten y se llevan el cuaro en el corazón... para bien, más siempre HABLANDO VENZOLANO, como Tu!
El post más "aguarapao" es ESTE
Lo mejor que me ha pasado en la vida es haber nacido en VENEZUELA.........
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