Saturday, November 7, 2009

Amor a la parmesana

Hace unos días, unos bellos y buenos amigos, de esos de los que la vida te regala para hacer más feliz y pleno nuestro tránsito en ella, nos invitaron a cenar en su apartamento (que es un e-s-p-e-c-t-a-c-u-l-o espectacular)...

Cuando fuimos a cenar, riendo, disfrutando de la companía, compartiendo en familia... ella dijo algo tan pero tan sentido y tan lindo que quiero compartirlo con ustedes...

"Mi Papá decía que no hay nada en el mundo que no lo arregle un buen queso parmesano"

Y todos fuimos a por la bandeja del parmesano y cada uno se sirvió y se sirvió y nos reíamos y dame a mi, pásame más, yo quierooooo, sírvete sin pena, dale, échate más... hasta que se acabó el último poquito de parmesano en la bandejita y comenzamos a comer...

En ese momento yo dí Gracias a Dios por darme la oportunidad de vivir ese momento tan mágico, porque su Papá más que eso les enseñó que no hay nada en el mundo más importante que saber compartir, que ser auténticos, humildes, sencillos, sinceros y amorosos... sin dejar de ser ellos mismos...

Esa noche, fue espectacular. Esa cena fue espectacular. Ese momento fue espectacular....

porque esa noche cenamos amor del bueno... amor de verdad, verdad... tres generaciones , cuatro gentilicios y varios idiomas que unidos, allí, enfrente de mi, me hicieron sentir en casa, en familia, con tanta alegría y cariño, que fui muy feliz !

¿Alguna vez han vivido esa sensación de plenitud que aunque el mundo se esté cayendo alrededor, un sólo momento mágico puede cambiar la actitud ante lo que esté ocurriendo?

Yo sí, esa noche la vivi...

Love you guys!
Espero vernos pronto otra vez:)

Y a mis panas bloggers, no pierdan nunca la oportunidad de decirle a sus amigos cuánto los quieren... la amistad, así como una plantita de algodón, hay que cuidarl y bendecirla, regarla con alegría para que florezca y nos de lo mejor de sí misma...

Porque

"Los amigos son la familia que la vida nos permite escoger"
ME Pardo.

11 comments:

Rossy said...

Es así, Maru! Los amigos son bendiciones que nos da la vida para llenarla de momentos gratos como estos.

Un abrazo :)

RICHIN said...

Los amigos son la gente buena que juntos recorren el camino de la vida, te enseñan a dar lo mejor de ti y te llenan el alma para nunca más sentirte solo.

Un abrazo Sis

Maie said...

eso es correPto jajaja... benditos sean los amigos, sin ello la vida no tendria sentido.

Genín said...

A veces uno no los escoge, lo escogen a uno, pero el resultado es idéntico.
Besos y salud

Mariale divagando said...

Siempre me ponen muy contenta estos posts en los que se puede leer que TÚ estabas contenta mientras los escribías.

Fritica e'pollo said...

Sabras que eso de que "Los amigos son la familia que nos permite escoger", ha estado haciendo nido en mi cabeza como no tienes una idea.

Eugenia said...

That´s it. Esas son las pequeñas grandes cosas de la vida.

Y las grandes amigas como tu.

MUAK :)

*·.·•¢Hè©h!•·.·* said...

Pues sí, hay momentos de momentos que como el que tú describes son tan mágicos que nos hacen sentir como si en aquel instante podría estarse -o de hecho se está cayendo- el mundo entero y sin embargo nosotros somos tan felices que es como si no existiese ni importase nada ni nadie más. Gracias por compartirlo y me aseguraré de que nunca falte queso parmesano en mi nevera!!

adelita said...

Querida Maru, es verdad que no es necesario tener muchas cosas para compartir y tener momentos de alegria y mucho amor, lo importante es la compañía y la solidaridad.
Un beso
Ade

Michelle Durán said...

Ese momento de total plenitud lo viví rodeada de personas con postgrados, eruditos en su área, profesores, personas con las cuales se pueden entablar conversaciones nutridas y larguísimas. Sin ánimos de sonar exagerada, ese día, al llegar a mi casa, lloré de ...emoción, al haber caído en cuenta que yo, una niña de 19 años, había conversado fluidamente con esas personas, y sin proponermelo fui el centro de atención. Cuando hablaba, me escuchaban; respondían, reíamos y tomábamos vino. Ese día Caracas pudo haber temblado catorce veces, seguramente no me hubiese importado mucho. Besos. Tremendo blog.

Rosángela said...

Ay Mary, este post me arrugó el <3, porque desde que yo era chiquitica, cada vez que estaba triste mi papá llegaba con algo súper rico de chocolate diciendo exactamente lo mismo y de verdad siempre me sentía mejor.
Que reconfortante es tener amigos para compartir y llevar mejor las cargas de todos los días.
Un beso grande!